El jardinero – 21

¿Por qué se sentó a mi puerta, con el alba? Cada vez que salgo o entro, tengo que pasar a su lado; y mis ojos, cada vez, se prenden en sus ojos.
No sé si hablarle o no. ¿Por qué se sentó a mi puerta?

¡Qué negra la noche nublada de julio! ¡Qué suave el azul del cielo en otoño! Los días de la primavera ¡qué inquietos al viento del sur!… Las canciones que él canta tienen cada vez una melodía.
Y se me nublan los ojos, y tengo que dejar mi trabajo… ¿Por qué se sentó a mi puerta?

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Sí, también de Tagore.