Apariencias

Deambulan día con día y se confunden unos con otros y unos a otros. Cuán fácil resulta esconderse bajo tanta luminosidad y vivir así la falacia que los llevará a jamás descubrir la realidad subyacente. A tal punto viven el juego de la apariencia y el hacer creer, que verdaderamente aceptan como real aquello que no lo es.

Como niños crean un mundo de fantasía al punto de tergiversar valores y conceptos, y así todo lo trastocan. Visiones alteradas que convierten a los ángeles en demonios y a los demonios en ángeles. Sólo apariencias.

—Gmads